Los beneficios de la dieta mediterránea

Los beneficios de la dieta mediterránea se basan en estudios que estipulan que siguiendo un canon de alimentación acompañado del hábito del ejercicio físico es beneficiosa para la prevención de distintas enfermedades como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y el envejecimiento prematuro. La dieta mediterránea incluye en principio los cereales, el pescado, el vino, el aceite de oliva, los productos lácteos y los frutos secos, todos alimentos cultivados en la cuenca mediterránea desde épocas antiguas como la civilización romana, la fenicia y la griega.

Esta dieta se basa en alimentos ricos en vitaminas y minerales como las frutas y hortalizas, considerando que se debe ingerir tres frutas distintas al día incluyendo las frutas cítricas fuente de vitamina C. Dos porciones de verduras, una de verduras cocidas y otra de verduras crudas para favorecer la incorporación de todos los nutrientes. Se debe incorporar de 4 a 6 porciones de cereales y pan, teniendo en cuenta que el trigo es fuente de hidratos de carbono y se necesita incluir las pastas, el cucus, el blugur, centeno, arroz, avena, maíz y cebada, además aportan fibra y permiten una dieta equilibrada.

El aceite de oliva es fuente de ácidos grasos esenciales y es la base de la cocina mediterránea, ayuda a bajar el nivel de colesterol en sangre y contiene vitaminas naturales y antioxidantes además de vitamina E, escualeno y carotenos. El pescado es una fuente alta de nutrientes, con menos calorías que la carne contiene aminoácidos esenciales, sales minerales, oligoelementos y vitaminas hidrosolubles. Es recomendable incluirlo de 3 a 4 veces por semana. El vino es recomendado pero de forma moderada, contiene antioxidantes que favorece al sistema cardíaco.

Los lácteos desnatados al ser ricos el calcio son recomendados para fortalecer el sistema óseo. Para beneficiar la flora intestinal se recomienda el consumo de quesos y de yogur. Los frutos secos como avellanas, almendras, piñones y nueces son ricos en nutrientes, además aportan fibras y compuestos bioactivos como los tocoferoles, fitoesteroles y compuestos fenólicos.

Como hacer la dieta mediterránea

Para hacer la dieta mediterránea debemos conocer lo alimentos más representativos de esta dieta y que inciden en que los que la llevan adelante no son proclives a padecer enfermedades cardiovasculares, lo cual significa que la expectativa de vida es mayor comparada con las personas que llevan otro tipo de dietas. Uno de los componentes principales de la dieta mediterránea es sin lugar a dudas el aceite de oliva, un alimento fuente de vitamina E, de lecitina, de fitoesteroles y de ácidos grasos esenciales monoinsaturados y poliinsdaturados. El aceite de oliva presente en la dieta mediterránea actúa previendo las enfermedades del orden cardiológico y sobre el envejecimiento celular.

Esta es una clase de dieta que incluye el arroz como uno de los cereales más importantes incuído en la mayoría de la elaboración de las comidas como los pescados. De hecho el pescado azul es el más consumido entre las carnes y de forma habitual. Se advierte también un consumo destacado de vegetales de todo tipo como el tomate, la lechuga, el ajo, la cebolla y los pimientos todos ellos son fuente de fibra que ayudan al buen funcionamiento del tracto intestinal y además son ricos en antioxidantes, los cuales influyen en el retraso del envejecimiento prematuro de la piel actuando contra los radicales libres.

Las frutas que más se ingieren son la naranja un cítrico que contiene por excelencia la vitamina C, que actúa previniendo las enfermedades infecciosa y actúa también sobre el sistema inmunitario y la uva es un buen antioxidante que como se explicó actúa contra el envejecimiento celular. Para hacer la dieta mediterránea no se pueden olvidar los productos lácteos para cubrir la salud intestinal como los yogures, la leche y los quesos frescos además de los frutos secos ricos en ácidos grasos esenciales que ayudan a mantener una buena salud. Haciendo esta dieta estaremos previniendo todo tipo de cánceres y las enfermedades relacionadas con el corazón.

La dieta mediterránea para prevenir enfermedades

La dieta mediterránea es considerada como ideal para la prevención de distintas enfermedades. Esta dieta en consecuencia es también considerada como la más saludable por la mayor incorporación de verduras, distintas clases de pescados, frutos secos y el uso frecuente del aceite de oliva. Por ejemplo para la prevención de las enfermedades cardiovasculasres se necesita aumentar la ingesta de legumbres, frutas, verduras, hortalizas frescas y frutos secos.

Todos estos alimentos son ricos en fibras, minerales, proteínas y antioxidantes. La ingesta moderada del vino está asociada a disminuir enfermedades cardíacas, en principio solo un vaso de vino para las mujeres y dos vasos para los varones. Para el tratamiento contra la obesidad y la diabetes del tipo 2 se necesita llevar una dieta saludable y equilibrada aumentando la ingesta de frutas y verduras. Para prevenir el cáncer se necesitan los flavonoides presentes en frutas y verduras y los frutos secos que se asocian con la disminución de la presencia del cáncer de colon.

Para la prevención del envejecimiento prematuro es importante la inclusión en la dieta del aceite de oliva virgen por ser fuente de ácidos grasos esenciales. El vino moderado gracias a su contenido de resveratrol y polifenoles ayuda a reducir la presencia del mal de Alzheimer, una enfermedad asociada con el envejecimiento prematuro. La dieta Mediterránea se basa en principio en una alimentación a partir de productos de agricultura local de elaboración fácil pero de sabroso sabor divulgada por la Fundación Dieta Mediterránea a fin de expandir el aprendizaje de una buena forma de alimentación, ya que asegura una buena calidad de vida.

La dieta mediterránea es una herencia de las civilizaciones de la antigüedad y países como España, Turquía, Croacia, Grecia, Francia, Líbano e Italia, todos países de la cuenca mediterránea. La Fundación Dieta Mediterránea se encarga de difundir la producción fomentando la agricultura bajo el concepto de sugerir el consumo de los productos de temporada teniendo en cuenta la variedad y las propiedades de la dieta mediterránea en la prevención de enfermedades.

Dieta Mediterránea

La dieta mediterránea se rige por la pirámide del Mediterráneo que difiere de la tradicional, ya que se ajusta a la dieta típica de países como Italia y Grecia cuyos habitantes tienen bajos niveles de colesterol y menos índices de enfermedades cardíacas y cáncer.La pirámide nutricional indica la frecuencia con la que se debe ingerir los alimentos para una dieta equilibrada.

La creó el Departamento de Agricultura de Estados Unidos en 1992 y en 2006 fue revisada agregando ejercicio físico como base indispensable.La diferencia entre las dos pirámides consiste en que en la Dieta del Mediterráneo, la carne en especial las carnes rojas es menos importante como también con menos queso y yogur que la tradicional.

El aceite de oliva cumple un papel importante en la Dieta del Mediterráneo ya que los habitantes del Mediterráneo lo usan para comer, hornear y untar en pan.En Italia representa el 30% de las calorías diarias, en cambio la pirámide tradicional americana indica la ingesta de no más del 10 al 15% de grasas monoinsaturasdas como el aceite d oliva.

Pero además de todo lo establecido por la Dieta del Mediterráneo, existen 5 puntos que son claves para mantener una buena alimentación:

  1. - realizar al menos 4 comidas diarias, recordando que para que funcione correctamente el metabolismo se necesita una ingesta regular de nutrientes.
  2. - ingerir mayor cantidad de frutas y verduras en especial crudas por su contenido de vitaminas y minerales.
  3. - Los alimentos que proveen energía como cereales, legumbres, tubérculos y pastas deben ser incluidos en cada comida porque son fuente de energía.
  4. - Los alimentos fritos no deben ser ingeridos más de una vez por semana.
  5. - Preferir la cocción al horno, asados o hervidos.
  6. - Evitar carnes rojas, las industrializadas como salchichas y hamburguesas de forma diaria, solo consumirlas no más de 2 veces a la semana.

La Dieta del Mediterráneo comprende los pueblos del Mediterráneo como los españoles, italianos y griegos.La base consiste en el pan integral, arroz, cúcus, polenta, trigo, papas, ajo y aceitunas.

En el primer escalón: frutas, verduras, legumbres y frutos secos.En el segundo escalón: aceite de oliva, queso, yogur y vinos.En e tercer escalón: pescado, aves, huevos y dulces naturales.En el cuarto escalón: carnes rojas.A pesar de que la Dieta del Mediterráneo difiere de la Dieta que se rige por la pirámide tradicional, ambas indican el ejercicio físico para cualquier plan de alimentación.

La dieta de la zona

La dieta de la zona del Dr. Barry Sears es una dieta de aquellas no producen el efecto rebote, es decir que una vez perdido el peso se logra mantenerlo con el tiempo, se basa en aprender a combinar los alimentos para nutrir el organismo con ácidos grasos como el Omega 3 acompañada de ejercicio físico moderado, obteniendo como resultado un aumento de energía, las grasas se queman mucho más rápido ayudando a perder peso y el hambre se mantiene controlado con el plus de disminuir la posible aparición de enfermedades degenerativas crónicas. La dieta de la Zona se basa en la dieta mediterránea con un poco de la japonesa considerando que Japón es el país con población más sana en cuanto a enfermedades cardiovasculares por el alto consumo de Omega 3.

Para seguir esta dieta se necesita de una merienda o comida obviamente de la Zona una hora después de levantarse para quemar la grasa acumulada luego ingerir alimentos cada cuatro a seis horas incluyendo una colación a intervalos de dos a dos horas y media entre comidas incluyendo una antes de acostarse.

Las grasas permitidas son las de buena calidad como las Omega 3 y monoinsaturadas: aceite de oliva.Incluye proteínas de calidad, bajas en grasas como pollo y pavo sin piel, pescados, polvo de proteína, lácteos bajos en grasa, clara de huevo y todos los sustitutos de la carne que se basan en la soya. Estas proteínas ayudan a mantener equilibrada la insulina si se consumen en una porción del tamaño de la palma de la mano.Los carbohidratos deben diferenciarse según la cantidad de azúcar que obtengan y de este modo poder mantener equilibrada la insulina, de este modo se pueden separar por un lado los carbohidratos con contenido de almidón como son las harinas, papas, patatas, batatas, pastas, arroz y el pan, todos ellos con alto contenido de carbohidratos y por otro lado las frutas ya que algunas de ellas también tienen carbohidratos como las uvas, higos, plátanos, bananos y frutas secas.

Pero esto no significa que tienen que erradicarse por completo sino que se debe reducir la porción y la frecuencia de su ingesta.Un plan dietario para mujeres sería consumir cada 4 a 6 horas 10 gramos de grasa, 20 de proteínas, lo que sería el doble de la grasa, 30 de carbohidratos, triplicando la porción de grasa.

Para los hombres, también cada 4 a 6 horas 15 gramos de grasa, 30 de proteínas, o sea el doble que la grasa y 45 gramos de carbohidratos, es decir el triple que las grasas.Las colaciones son iguales para ambos sexos, constando estas de 3 gramos de grasa, 6 gramos de proteína, o sea el doble que la grasa y 9 de carbohidratos, es decir el triple que las grasas.

Toda la dieta debe acompañarse con 8 vasos de agua diaria y 30 minutos de ejercicio tres o cinco días a la semana.Tener en cuenta que los carbohidratos son necesarios para organismo ya ellos se transforman en energía durante el proceso químico por lo tanto nunca pueden ser eliminados de la dieta

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